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El futuro inmediato de la NBA promete mucha intriga y espectáculo asegurado.  Aparte de unos playoffs que darán respuestas definitivas sobre la calidad de los Cavaliers y los Lakers y los demás rivales, este verano tiene en cartelera un draft con el los portentosos John Wall y Evan Turner como grandes estrellas y un mercado de posibles fichajes encabezado por el Rey Lebron, Dwyane Wade y Chris Bosh.  Como consecuencia, se pactarán algunos contratos de cantidades astronómicas y se conmoverán peñas de los equipos que han tenido suerte en fichar con éxito mientras se quejarán los aficionados de los equipos menos afortunados.

NBA Lockout

Pero más allá de esta luz gloriosa que brillará en el horizonte del baloncesto americano en los próximos meses, nos esperan posibles nubes que podrían empapar todo el paisaje y convertirse en un verdadero aguafiestas para todos.  Se trata de un “lockout”, o un cierre patronal casi inminente en toda la NBA y muy parecido a lo que ocurrió en la temporada 1998-1999, año en que los equipos y sus jugadores estuvieron varios meses sin jugar ni cobrar.  Aquella temporada sólo se jugaron unos 50 partidos tras el acuerdo entre el sindicato de jugadores y los dueños que costó mucho trabajo en fraguar.  También fue aquel año el último de Michael Jordan con los míticos Bulls y el comienzo de una pequeña época gris durante la cual la liga sufrió un brusco descenso en popularidad y en la cifras de la taquilla.

Aunque el posible cierre patronal por parte de los dueños no ocurriría hasta 2011, hay razones para estar preocupados ahora.  Las negaciones preliminares entre dueños y el sindicato de jugadores sobre la renovación del CBA (Convenio Colectivo) no ha dado muchos frutos y al parecer los dueños insisten en que se reduzca de forma sustancial el porcentaje de dinero que se llevan los jugadores de los ingresos totales en la liga.  Actualmente, sus ganancias representan el 57% de dicho dinero y se ha hablado de un objetivo propuesto por los dueños de reducir esta cantidad hasta por debajo del 50%.  En términos generales los empresarios de la liga piden una reducción en las cantidades que se pagan por contratos del máximo valor y un “salary cap” (tope salarial) duro, es decir, un límite salarial por equipo sin las excepciones reglamentarias que existen ahora. las cuales permiten en algunos casos que se le puedan pagar sin penalización a ciertos jugadores más del tope máximo.

Algunos analistas de esta situación lo ven todo con cierto optimismo, argumentando que aún queda mucho tiempo y que existen muchos incentivos para que los dos lados de la negociación lleguen a un acuerdo para el 30 de junio de 2011, fecha en que el convenio colectivo actual caduca.  O incluso hay un margen de maniobra hasta octubre o noviembre del mismo año, periodo cuando la liga empezaría de verdad.  Además, algunos resaltan el hecho de que la liga está gozando de época dorada en la que estrellas como Lebron, Kobe, Wade y Durant están jugando a su máximo nivel, y por tanto sería un gran error desperdiciar el marketing que ellos generan fácil y naturalmente.  Es más, hacer daño a la imagen de la NBA con otro cierre patronal sería un suicidio de grandes proporciones.

Otros expertos lo ven con más incertidumbre y creen que los dueños no tienen ni el deseo ni los incentivos financieros para ceder en esta negociación.  De hecho, según Sports Illustrated, en caso de cese de actividades económicas, los dueños aún recibirían una parte de los aproximadamente 900 millones de dólares en concepto de derechos televisivos que van destinados a la liga cada año.  Si tomamos en cuenta que actualmente muchas franquicias están perdiendo dinero anualmente con todo en marcha, parece que en algunos caso se gana más en hacer nada que en trabajar.

Con estas consideraciones en mente, no es ridículo creer que puede haber algún trastorno que afecte al menos una parte de la temporada 2011-2012 de la NBA.  Por eso se aconseja, igual que en la NFL (Liga de fútbol americano) que también se enfrenta a un posible paro por falta de acuerdo sobre el CBA de su liga, que los jugadores empiecen a tomar medidas ahorrativas personales para amortiguar los futuros daños económicos que podrían producirse.

Para los que están ganando buenos salarios, estar sin trabajo y nómina durante un periodo no es tan complicado, pero siempre existen unos grupos más vulnerables en términos económicos.  Y justo estas personas son los que tendrían que pensar en otras opciones aparte de austeridad financiera doméstica.  El deseo que mantenerse en forma o a niveles competitivos para cuando se reinicia la liga también influye en que otros cuantos jugadores consideren posibilidades profesionales fuera de la NBA, incluso en el extranjero.

Michael Olowokandi

Sólo hay que mirar los antecedentes históricos para ver cómo responden algunos jugadores ante la amenaza de un paro de actividades deportivas.  En 1998 varios novatos recién seleccionados en el draft de ese verano optaron por jugar en la CBA (Continental Basketball Association), liga profesional de menor categoría que aún no existe, durante el cierre patronal.  Michael Olowokandi, el primer jugador seleccionado en el draft de 1998, firmó con Kinder Bologna ese mismo año por culpa del cierre patronal estuve ahí hasta el comienzo de la liga a principio de febrero de 2009.  Otros novatos como Mike James, jugador que ni siquiera fue seleccionado en el draft, pero que sí tenía aspiraciones para fichar para un equipo en la NBA, tuvo que ir a Europa también para ganarse la vida.

Oded Kattash, un jugador israelí de gran talento, tenía planes para jugar para los Knicks esa misma temporada, pero por culpa del cierre patronal, volvió a su país natal para jugar para Maccabi Tel Aviv.  Zan Tabak, un croata que figuraba en la plantilla de los Celtics en esa época, decidió marcharse a Turquía para jugar para Fenerbahçe.  Veteranos como Nick Van Exel y Marcus Camby presentaron un pleito contra la NBA y USA Basketball para quitar las restricciones contractuales que obstaculizaban sus posibilidades de jugar en el extranjero durante el lockout.  Aunque se argumentaba que la probabilidad de que muchos jugadores estadounidenses se fueran a jugar al extranjero era baja por limitaciones salariales y de cupo de jugadores extranjeros dentro de muchos equipos europeos, la idea, no obstante, recibía su debida consideración por muchos jugadores, algunos de los cuales fueron llamados por clubes europeos para ver su interés en hacer el salto continental.

Dados estos antecedentes y teniendo en cuenta el desarrollo del baloncesto como gran negocio en todo el mundo, la opción de jugar en el extranjero durante un posible lockout es una bastante real y válida.  Para el jugador medio con un contrato garantizado, el incentivo económico para probar la suerte en otra liga profesional es relativamente mínimo, pero habrá muchos jugadores de buen nivel y en condición de agente libre que podrían optar por jugar en el extranjero por salarios competitivos durante al menos una temporada.  Aparte de los grandes clubes europeos, la liga profesional china también ofrece la posibilidad de remuneración atractiva para muchos jugadores.

Con el importante movimiento de jugadores entre la NBA y ligas europeas que se ha visto en los últimos 10 años, el concepto de cambiar de continentes resulta hoy en día menos extraño y más factible para muchos jugadores que hace una década atrás.  Ya hemos visto como Josh Childress, un jugador importante para los Atlanta Hawks de hace dos temporadas, y Brandon Jennings, un joven talento que luego sería seleccionado en la primera ronda del draft de 2009, se han marchado por decisión propia para Europa para jugar al menos una temporada.   Estos ejemplos no han pasado desapercibidos entre muchos jugadores estadounidenses.

Todo esto nos deja con el aviso de que puede haber algunos acontecimientos y movimientos de jugadores interesantes en un poco más de un año.  En otras palabras, posiblemente nos espera en Europa una invasión americana de jugadores de talento.  Una invasión que contrasta fuertemente con las notables invasiones de los pasados años que han ido en sentido contrario…el éxodo histórico de inmigrantes europeos en dirección a los Estados Unidos por motivos económico, la invasión británica de músicos que buscaban probar su suerte en el mercado más grande del mundo y, más recientemente, la invasión gradual de jugadores europeas de gran calidad en la NBA.

Por supuesto aún queda mucho tiempo para que el sindicato de jugadores y los dueños de la NBA pacten un nuevo convenio colectivo, pero la importancia que tendría un cese de actividades económicas en la liga nos obliga a imaginar las posibles consecuencias de este suceso, unas consecuencias con unas repercusiones significativas no sólo dentro de los EE.UU., sino también más allá de las fronteras americanas.

Para aficionados de la Euroliga, estas posibilidades de una invasión americana pueden resultar especialmente interesantes.  Y para los fans de Ricky Rubio, jugador que podría ser afectado también por un cierre patronal en la NBA, la idea de verlo durante un año más como jugador en el Viejo Continente tendría su propio atractivo.

¡No me lo puedo creer!  ¿Exageraciones o manipulaciones en la prensa deportiva en general?  ¿Qué motivo tendrán para contar parte de una historia y omitir la otra?

Rudy escucha al entrenador

Puede que las razones detrás de tales actuaciones se nos escapen, pero el hecho es que Rudy Fernández cree que a veces la prensa de su patria publica cosas que varían de la verdad completa.  En este caso, Rudy se refiere a una entrevista que hizo con Eurosport (Yahoo! Deportes España) y en la que habla en gran parte de su temporada actual y su progresión como jugador.  De su futuro como jugador profesional habla bien poco, pero para algunos es lo suficiente para sacar grandes titulares. Para el mismo Eurosport el titular cantado es “No descarto volver a Europa” y a partir de ahí se apuntan otros medios como Marca.es y MundoDeportivo.es con un enfoque parecido.  Marca incluso va más allá y vincula la parte pequeña de la entrevista original sobre el futuro de Rudy con una noticia del supuesto interés por parte del Real Madrid en fichar al mallorquín.  Según el periódico, “El jugador balear no está cómodo en Portland y estaría dispuesto a regresar, y el Madrid lo acogería con los brazos abiertos.”

Ante tal especulación, Rudy responde con otra entrevista, esta vez concedida a un periodista de The Oregonian, periódico principal de Portland y el estado de Oregon.  Según Fernández, “Es cierto que hablé con los medios españoles, pero a veces ellos escriben lo que les apetezca.”  De la posibilidad de que vuelva a España a fichar con el Real Madrid, el jugador dice que es una noticia exagerada: “Sólo dije que no iba a cerrar puertas”.

De su situación actual en el equipo Rudy dice “Sin lugar a duda, quiero jugar más minutos…Y también creo que el entrenador no siempre muestra su confianza en mi juego.  Pero hablé con él después del descanso de All-Star y hablamos del resto de la temporada.  Fue una buena reunión para los dos.”

Aquí se encuentra la parte clave del artículo en inglés:

“For sure I talked to Spanish media, but sometimes the Spanish media people write what they want,’’ Fernandez said outside the Blazers locker room before the Toronto game. “But for sure, I want to play more. I am comfortable with you, I can talk to you right now, and for sure I want to play more. And for sure, sometimes I feel like the coach doesn’t trust me with my play. But I talk to coach after the All-Star break, and we talked together about the rest of the season. It was a good meeting. For both.’’

Throughout our conversation, Fernandez made it clear that he was uncomfortable talking about his future because he and the team were in the middle of a playoff hunt.

“I don’t want to talk about this right now. I want to focus on Portland and play hard every time I’m on the court,’’ Fernandez said. “That’s my only goal right now.’’

Fernandez said he has every intent of finishing the two years remaining on his contract. The talk of him returning to Spain to play for Real Madrid is overblown, he says.

“I only said I won’t close doors,’’ Fernandez said.

Curiosamente estas rectificaciones o matizaciones no se han publicado en el periódico Marca desde entonces.  Tampoco ha habido otro artículo con referencia a otra entrevista que hizo Rudy con ESPNdeportes.com alrededor de la misma fecha que se realizó la charla con Eurosport.  Con el periodista de ESPN, Rudy no hace mención de su futuro, pero sí habla de su papel en el equipo.  En general el artículo muestra un lado más positivo de Rudy a pesar de su temporada difícil con una lesión importante.

Entonces una conclusión que podemos sacar de todo esto es si no está el tema de un posible fichaje del Real Madrid entre medio, no hay noticia que valga la pena.  Seguro que mucho creeréis que estoy loco para pensar así o que mi teoría es altamente controvertida o dudosa, pero así soy yo.  Y seguro que hay asuntos más complejos que hace que ciertas noticias deportivas se distorsionen, pero, volviendo al principio, dichos entresijos periodísticos simplemente se me escapan.  Menos mal que a Rudy no le pasa lo mismo.

Mike D'Antoni

Mike D’Antoni, entrenador de los Knicks, tiró unos piripos hacia Marc después del duelo entre Nueva York y Memphis el 27 de febrero, en el cual Marc sumó 25 puntos, 13 rebotes y 8 asistencias en una victoria para los Grizzlies.  Según D’Antoni, quien se acuerda de un Marc de más peso en el Mundial de baloncesto de 2006 en Japón, el joven Gasol es un “pívot dominante” y muy “eficiente” e “inteligente”.  Incluso, “podría ser el mejor de los dos Gasol.”

Según Chris Sheridan en el blog TrueHoop de ESPN, el comentario de D’Antoni en inglés es el siguiente:

“I didn’t know the kid that much 4-5 years ago, I didn’t know if he’d become a player or not, but he has,” said New York coach Mike D’Antoni, who got his first glimpse of the younger Gasol as an assistant to coach Mike Krzyzewski on the U.S. national team that finished third at the 2006 Worlds. “He’s very efficient, smart. He might be the best Gasol of the two, I don’t know, that’s saying a lot. But he’s really good.

“Before he had a lot of baby fat going on, just a young body, but that’s normal,” D’Antoni said. “Now he’s got a great body. He’s turned into a man. He’s strong, and he’s a very dominant center. He has smarts, he can pass and he’s very efficient offensively.”

Marca.es da la siguiente traducción a las palabras del entrenador de Nueva York.

Algunos comentarios adicionales en relación a la entrada anterior sobre los hermanos Gasol:

1) Hace unos días se jugó otro enfrentamiento entre los Lakers y los Grizzlies en Memphis y esta vez el equipo del hermano mayor salió victorioso.  Además Pau tuvo una mejor actuación que su hermano, marcando 22 puntos y agarrando 13 rebotes mientras Marc sólo aportó 8 puntos y 11 rebotes.

2) Quería analizar más la percepción de que Pau es supuestamente “blando”.  En gran parte y según muchos observadores de la NBA, se liberó de esa caracterización con su actuación durante el camino de los Lakers al título de la liga la temporada pasada.  No obstante, a veces sigue dando la sensación de que se achica parcialmente en partidos muy importantes contra adversarios que juegan más físicamente que otros rivales de la liga.

Blando

Que le vean muchos como blando tiene mucho que ver con el mero hecho de que Pau es europeo y injustamente muchos, si no todos, los jugadores del Viejo Continente son percibidos así.  Otro factor se relaciona con su disposición y personalidad dentro de la cancha.  No es un bocazas y suele controlar bien sus emociones cuando juega, además no se le ve gritando muy a menudo o haciendo cuadros delante de los árbitros.  Es un jugador más bien cerebral, conocido por su alta comprensión del juego y de cómo tiene que posicionarse en el campo.  Por este nivel intelectual se le echan muchos piropos y alabanzas, desde su propio entrenador hasta comentaristas de los medios de comunicación.

A pesar de sus dotes intelectuales y sus grandes aportaciones dentro del equipo, creo que es justo decir que muchas veces Pau muestra más garra cuando milita en la Selección Española que en sus equipos en la NBA.  Es decir, se mete más en la zona para luchar por posesión de balones y para marcar de cerca, mientras quizás se conforma más con tiros de media distancia en la NBA.  Todo esto seguramente tiene que ver con factores culturales que le hacen sentir más vinculación personal con su equipo nacional que en el ámbito profesional.  No nos olvidemos tampoco que la temporada de la NBA es muy larga y es necesario dosificar el esfuerzo individual a veces, lo que les lleva a los jugadores a bajar su rendimiento en ciertos partidos del año.

Jugando con Coraje

En términos de sus estadísticas durante toda su carrera deportiva, no es fácil encontrar indicios o tendencias muy claros que apunten a que Gasol sea un jugador blando en determinadas situaciones o contra ciertos equipos.  En general ha mostrado una impresionante regularidad en relación a su rendimiento, sin excesivos altibajos.  Además, si estudiamos un desglose comprensivo (los “splits”) de sus números durante todas las temporadas y contra todos sus rivales, vemos que no le ha ido tan bien contra Shaquille O’Neil de tanto los Lakers como los Heat, contra Kevin Garnett durante los primeros años de su carrera con los Grizzlies, contra los Detroit Pistons cuando ellos de los mejores de la liga y contra Dwight Howard y los Orlando Magic, pero este mismo fenómeno lo han sufrido muchos otros jugadores de alto nivel en la liga, así que se le perdona a Pau en estos casos.

Sumando todos sus partidos jugados, los equipos contra los cuales ha tenido una efectividad en tiros de campo por debajo 50% son los Nuggets (0,489 en 26 partidos jugados), los Pistons (0,459 en 16), los Rockets (0,489 en 29), los Lakers (0,494 en 23), los Heat (0,451% en 17), los Nets (0,498 en 17), los Spurs (0,495 en 29) y los Jazz (0,494 en 28).  Todo ellos salvo quizás los Nuggets formaban parte de la élite de la NBA durante algunos años de la pasada década y eran conocidos por ser defensivamente fuertes con jugadores como Yao Ming (Rockets), Kenyon Martin (Nets y Nuggets) y Tim Duncan (Spurs) marcando al español en muchas ocasiones.

De estos equipos, los Nuggets, los Pistons, los Heat y los Jazz lograron mantener el promedio de puntos marcados por partido de Pau por debajo de 18.  Curiosamente, los Hawks de Atlanta, los Celtics de Boston, los Hornets de Nueva Orleans, los Trail Blazers de Portland y los Grizzlies han sido bestias negras para Pau a la hora de marcar puntos, manteniendo su promedio por debajo de 18 también.  Y todo ellos menos los de Memphis han tenido equipos de nivel de playoffs durante algunos años de la carrera de Pau, lo cual nos indica que al Gasol mayor se le ha dado peor contra equipos ganadores de la liga que contra los más débiles de la pasada década como los Bucks de Milwaukee, los Warriors del Golden State, los Knicks de Nueva York, los 76ers de Filadelfia, los Pacers de Indiana, los Kings de Sacramento y los Raptors de Toronto.  Frente a todos estos equipos inferiores Pau ha logrado más de 20 puntos y 9 rebotes por partido, cifras que superan sus promedios de carrera de 18,7 puntos y 8,9 rebotes.  Seguramente estos son tendencias típicas de muchos jugadores, que suelen hincharse de buenos números contra los malos y lo pasan peor contra los rivales más fuertes.

Para ser justo con Pau, he estudiado el período de su carrera entre 2004 y 2007, que compone tres de sus mejores años con los Grizzlies y justo cuando Pau mostraba signos de haberse adaptado cien por cien al estilo de juego de la NBA.  Para esta parte he acudido a los números de ESPN.com, los cuales incluyen dentro de los “splits” (desglose total), cifras en relación a partidos contra equipos con al menos la misma cantidad de victorias que derrotas y contra equipos con más derrotas que victorias.

Splits de Pau

(Pincha sobre imagen para ampliarla; G – Partidos; FG – Tiros de Campo; FT – Tiros Libres; STL – Robos; BLK – Tapones; TOT – Rebotes Totales; AST – Asistencias; PTS – Puntos)

En la temporada 2004-2005, durante la cual sólo jugó 56 partidos debido a lesiones, logró un promedio de 19,3 puntos y 7,5 rebotes contra los equipos débiles y de 16,7 y 7,2 rebotes contra los equipos más propensos a ganar, es decir, una diferencia de rendimiento importante según el rival.

En 2005-2006, Pau mejoró en esta faceta, contribuyendo 19,8 puntos y 8,4 rebotes contra equipos con un conjunto de resultados positivos y 20,8 puntos y 9,3 rebotes contra los demás.  Aunque hay un diferencial más notable entre rebotes esta temporada que durante la temporada anterior, se ve claramente que Pau marca mejor en términos de puntos contra los equipos ganadores.

Durante la temporada 2006-2007, su mejor con los Grizzlies, Pau crece mucho y manifiesta un mejor rendimiento contra los buenos equipos que contra los malos.  En partidos con rivales ganadores, marca 21,6 puntos y 10,3 rebotes, y contra los equipos más modestos, anota 19,9 puntos y 9,4 rebotes.  Claramente Pau no se mostró tan blando durante este año.

Desde su incorporación en los Lakers ha revertido a sus tendencias previas de rendir mejor contra equipos débiles.  De hecho, esta temporada aporta 2 menos puntos y 2 menos rebotes contra los equipos más fuertes, un cambio significativo con respecto a años anteriores.

Aún así, las diferencias en rendimiento según el rival no son tan alarmantes ya que a muchos jugadores les pasa la misma tendencia.  Pero si estamos hablando de supuestas estrellas de la liga, quizá se puede justificar mayor exigencia a la hora de evaluar estos números.  Por ejemplo, con astros como Lebron James, Chris Pau, Tim Duncan, Dirk Nowitzki y Kobe Bryant, se nota más regularidad contra tanto equipos buenos como equipos modestos o malos.  Si analizamos las dos temporadas anteriores, todos estos jugadores – salvo Lebron James en 2007-2008, quien jugó mucho mejor contra equipos inferiores – rindieron igual o, en algunas instancias, mejor contra equipos ganadores que contra los más débiles.

Estos datos no son pruebas de que Pau sea blando, pero sí indican ciertas tendencias durante su carrera y muestra quizá la diferencia que existe entre un excelente jugador (Gasol) y una verdadera estrella de la liga (Kobe, Duncan, Dirk, etc.).

Si bien es cierto que la actuación de Pau en la temporada normal no aporta razones definitivas para tacharle de etiquetas excesivamente negativas, su experiencia en los playoffs antes de llegar a los Lakers cuenta otra historia.  De carácter blando y falta de garra sí ha pecado el catalán.

En general sus números en la pos-temporada no varían mucho de los de la temporada normal, pero sí hay algunos factores que hay que tomar en cuenta.  Lo más llamativo es el hecho de que en 3 series de playoffs (12 partidos) Pau nunca había ganado un partido antes de ser traspasado a los Grizzlies.  Y de los 12 partidos jugados, 6 se disputaron en casa (en Memphis) y aún así, no lograron ni una victoria.  Además, sólo una vez de estas 3 temporadas terminaron los Grizzlies en el último puesto de la clasificación de los playoffs, lo cual significaba que les tocaba jugar al mejor equipo de la Conferencia Oeste.  En las otras 2 ocasiones, entraron como el equipo inferior (en términos de victorias obtenidas durante la temporada normal), pero no eran necesariamente un mal equipo.

Resalto estos antecedentes porque hasta los peores equipos de los playoffs logran al menos una victoria en sus respectivas series.  Por ejemplo, el año pasado sólo los Pistons de Detroit se fueron a casa sin haber conseguido una victoria en la primera ronda de la pos-temporada.  Y hace dos años sólo hubo un equipo (los Nuggets) con el mismo destino.

En otras palabras, que los Grizzlies no hayan ganado al menos un partido de los playoffs en casa durante la época de Gasol no pinta muy bien para la supuesta referencia ofensiva de aquel entonces.  Es casi imposible no cuestionar la motivación del jugador en momentos claves de la temporada.

Aparte de los fracasos al nivel de equipo, tenemos algunas estadísticas que muestra un lado del jugador más propenso a disminuirse en partidos de gran importancia.  Nos referimos principalmente a números como rebotes y tiros libres intentados, dos indicadores de la agresividad y el esfuerzo de un jugador, especialmente uno de la altura y el tamaño de Gasol.

En dos de las tres series de playoffs que jugó Gasol, se disminuyó de forma sustancial su promedio de rebotes con respecto a la misma estadística de la temporada normal.  Por ejemplo, en los playoffs de 2004, cogió un promedio de 5 rebotes mientras había logrado un promedio de 7,7 durante la temporada regular.  En 2006, logró 6,8 rebotes en los playoffs en comparación con unos 8,9 rebotes de la temporada.

Y, si analizamos más a fondo sus números en los playoffs de 2005, vemos que su promedio de rebotes contra los Suns de Phoenix, que supera ligeramente el promedio de la temporada normal, es un número distorsionado y por tanto no cuenta toda la verdad.  Es decir, en el segundo partido de esta serie, coge 16 rebotes, pero que en los tercero y cuarto partidos, ambos en Memphis y los dos de gran importancia si los Grizzlies tenía pretensiones de remontar la serie, sólo logra agarrar 3 y 4 rebotes, respectivamente.  Números sumamente pobres si tomamos en cuenta las circunstancias.

El mismo fenómeno ocurre con los tiros libres intentados.  En la serie de 2005 contra los Suns, Gasol intenta 1, 6, 2 y 3 tiros libres en los cuatros partidos.  En cambio, durante la temporada normal del mismo año, tenía un promedio de 6,6 intentos por partido.  En 2004 contra los Spurs, arranca bien la serie, pero en los dos últimos partidos en casa, sólo logra 2 intentos de tiros libres en el tercero de la serie y 2 más en el cuarto partido.  Al mismo tiempo, consigue agarrar 5 rebotes en el tercer partido y un miserable 2 en el último.  Vista su actuación así, da la sensación que Pau casi no jugó los partidos en Memphis contra los Spurs.

En los playoffs de 2006 contra los Mavericks de Dallas, Pau muestra una cara más agresiva con mejores números en las categorías de tiros libres y rebotes.  Aún así, los 6,8 rebotes por partido en los playoffs resulta poca cosa si tenemos en cuenta el promedio de 8,9 que tenía durante la temporada regular.

Por supuesto, para los Lakers Gasol mejoró mucho su rendimiento en los playoff, pero no olvidemos que lo hizo como asistente número 1 a Kobe Bryant, la gran referencia del equipo.  Todo ello apunta a que Pau sí era un poco blando durante su tiempo con Memphis y, aunque no sea tan fácil eticarle con el mismo calificativo ahora, especialmente después de su gran actuación en los playoffs del año pasado, podemos decir con cierta exactitud que el papel de estrella secundario le sienta mucho mejor al veterano español que el de líder de facto.

Y el debate sobre si es blando parece no tener fin ya que Gasol sigue mostrando rasgos de un jugador que a veces no es proactivo y que evita el enfrentamiento con jugadores de un estilo de juego físico.  Lo ha mostrado algunas veces esta temporada contra equipos como los Cavaliers y cuando ha estado ausente Kobe Bryant por lesión.

3) A pesar del buen rendimiento de Marc en general esta temporada, deberíamos tener en cuenta algunos factores.  Juega mucho mejor contra los equipos inferiores de la liga y le cuesta más contra los que tienen más victorias que derrotas.  Hay unas diferencias notables en sus números según el rival que tenga enfrente.  Seguramente son síntomas de ser joven y tener poca experiencia en la liga.

De los 11 partidos jugados de Memphis este mes, 7 han acabado en derrota para los Grizzlies y Marc ha visto una bajada en sus números.  Sólo tiene un promedio de 13,9 puntos por partido y 8,1 rebotes, ambos son inferiores a sus estadísticas generales para la temporada.

4) En un artículo comentado con cierta acidez y muchas anécdotas ilustrativas,  Ryen Rusillo de ESPN.com habla de seis categorías de traspasos en la NBA y tiene como su primer ejemplo el famoso caso de Pau Gasol de hace dos años.  Titulado El traspaso tipo “canjes igualitarios no se consideran” (The “fair trades are off” trade), el traspaso de Pau a los Lakers merece atención especial por el hecho de que el director deportivo (general manager) de los Grizzlies, al parecer, no dejó manifiesta su intención de buscar un canje por Gasol, sino que ocultó públicamente sus comunicaciones con el equipo de Los Ángeles y aceptó sin más una contraoferta que fue sumamente inferior a lo que valía Pau.  De esta forma, los Grizzlies no se abrieron a escuchar las mejores ofertas por el ala-pívot español de otros equipos de la liga.

Rusillo, en su papel como presentador de dos programas radiofónicos de ESPN, se ha arremetido en varias ocasiones contra esta operación, tachándola de groseramente ridícula, pero sí reconoce que dos años después el canje histórico y de mala fama tiene mejor pinta ahora con la progresión de hermano Marc y por las otras operaciones que los Grizzlies han llevado a cabo.

5) En una entrevista exclusiva con Eurosport.com, Marc reitera en parte lo que había comentado en su blog personal sobre su temporada con los Grizzlies.  Aparte de reconocer que se siente muy a gusto con su situación en el equipo y que con sus compañeros “nos entendemos muy bien dentro del campo”, resalta el gran papel que está teniendo Zach Randolph en promover un ambiente positivo dentro del equipo.

6) Por su parte, Randolph reciproca el guiño de Marc con unos elogios para el catalán en una entrevista con Ryen Rusillo de ESPN, señalando que el pívot está entre los 5 mejores de la NBA de su posición y que es un jugador altamente inteligente que aporta cosas que hacen que sus compañeros jueguen mejor en la cancha.  A continuación ponemos las palabras de Zach:

“Marc is great.  You know, to me Marc is one of the top five centers in the NBA right now.  The guy just has a high IQ for basketball.  He is very smart.  The thing about him is that he is a team-first guy, he is a team guy.  He don´t score…He ain’t got to score.  He does the little things.  He makes guys around him better.”

Contrato

Ya ha pasado el último día en la NBA para realizar traspasos de jugadores esta temporada y hemos visto que los equipos élite con posibilidades reales de ganar una serie o más en los Playoffs suelen ser los principales protagonistas en este tipo de transacción.  Por ejemplo, los Mavericks de Dallas, un equipo con talento pero obviamente no a la misma altura de los Lakers, se han movido para conseguir a Caron Butler y Brendan Haywood de los Wizards, todo con la intención de posicionarse para meterles caña a los equipo más fuertes de la Conferencia Oeste en los esperados Playoffs.  Más recientemente, los Cavaliers de Cleveland, un equipo ya con pretensiones reales para llegar a la Final, quisieron reforzarse y lo hicieron de forma sobresaliente con la adquisición de otra estrella de los Wizards, Antawn Jamison.  Ahora algunos expertos creen que los Cavs tienen lo suficiente para derrocar a los actuales campeones de Los Angeles.

El otro perfil de equipo que busca llegar a un acuerdo de traspaso en esta época del año es el que claramente no tiene posibilidades de hacer nada este año o que ni siquiera tiene mucha esperanza al corto plazo.  Es de lógica pura y dura que este tipo de franquicia esté dispuesta a considerar opciones para mejorar el futuro del equipo, pero lo que sí es sorprendente es que muchos no lo hagan para conseguir jugadores jóvenes de cierta promesa o gran trayectoria profesional a cambio de sus estrellas caras, sino que busquen en gran parte liberarse de importantes cargos económicos en la forma de contratos económicamente debilitantes para el futuro de la franquicia, sin recibir mucho de valor a cambio.  De esta forma, ellos sólo se aseguran las medidas para estabilizar las finanzas de la franquicia, las cuales ayuda más adelante y de forma indirecta a fichar a agentes libres de talento o en pagar novatos seleccionados en el draft.

Algunos Jugadores Traspasados

Todo ello significa que muchas de las operaciones que se ven en el panorama de la NBA son altamente desequilibradas en términos de la calidad de los jugadores implicados.  Incluso, en algunos casos casi parece que algún lado de la transacción ha sacado el chollo del año a coste de otros equipos.  El famoso caso Gasol de hace dos años nos viene a mente.

Para el fan común y corriente del equipo perdedor, estas operaciones los pueden a llevar a niveles de frustración insalubres.  Pero para el equipo y dentro del contexto reglamentario y financiero del mercado, mandar a un jugador estrella a otro equipo a cambio de poco tiene un montón de sentido.  Nos referimos a las reglas actuales de la NBA (el famoso “salary cap” o tope salarial) que ponen límites a la cantidad total en concepto de salarios que una franquicia puede pagar a su plantilla durante una temporada determinada.  Se trata actualmente de una barrera de 57,7 millones de dólares, suma que se podría superar siempre y cuando el equipo pagase una especie de multa o impuesto de lujo (“luxury tax”) a la NBA.

Parece que la frustración o exasperación de los aficionados sólo crece ya que los traspasos de esta índole se han puesto muy de moda últimamente.  Los difíciles tiempos económicos que corren por los EE.UU. y todo el mundo hacen que muchos equipos normalmente competitivos opten por más austeridad financiera.  Sus ingresos en la taquilla han bajado y ellos han tomado medidas contra esta situación.

También se trata indirectamente de una corrección del mercado, lo que quiere decir que muchos dueños y directores deportivos no quieren volver a pagar las sumas extraordinarias y absurdas que casi inexplicablemente pagaban durante la década pasada a jugadores de nivel medio o supuestamente alto.  Si miramos algunos de los peores contratos de la historia según un analista Thomas Neumann de ESPN, muchos fueron confeccionados durante los últimos 10 años.  Y la gangas monetarias que sacaban los jugadores antes parece ser cosa estrictamente del pasado porque ahora se habla de que los dueños van a exigir una reducción general de salarios en el próximo “Collective Bargaining Bgreement” (CBA o Convenio de Negociación Colectiva, o sea un convenio colectivo pactado entre empleados y empleadores) que habrá que re-negociocar en los próximos dos años.

Otro factor a tener en cuenta es el la estrategia de muchos equipos de posicionarse económicamente para poder fichar a los grandísimos astros del deporte que serán agentes libres este verano y el siguiente.  Estamos hablando de Lebron James, Dwyane Wade, Chris Bosh, Joe Johnson, Amare Stoudemire, Yao Ming y Paul Pierce, entre otros, y para ficharlos, un equipo aspirante tendrá que disponer de dinero de sobra en las arcas ya que se trata de contratos multimillonarios de largo plazo (normalmente con un mínimo de 5 años).

Un ejemplo claro de esta estrategia de crear espacio de maniobra financiero para futuros fichajes de gran envergadura es lo que hicieron los Knicks al realizar una operación entre 3 equipos para poder conseguir a Tracy McGrady.  McGrady, un All-Star durante muchos años en el pasado, no ha sido cotizado últimamente por su nombre o habilidades, sino por su enorme contrato que caduca al final de esta temporada, el cual dejaría al poseedor de sus derechos contractuales con un hueco de casi 23 millones de dólares para dedicar a otro jugador durante el “offseason”.  De hecho, McGrady ha perdido mucho prestigio en los últimos años por sus lesiones y su actitud negativa, y aunque podría volver a jugar a un alto nivel en el futuro, lo atractivo de él tiene que ver con números económicos – no deportivos – puros y duros.

Por el otro lado de la moneda, en el traspaso de McGrady estaba involucrado Kevin Martin de los Kings de Sacramento, quien fue enviado a los Rockets de Houston.  Martin es un jugador joven que marca muchos puntos y tiene mucho futuro todavía en la liga.  Pero se hablaba de que no encajaba bien entre los titulares ya que Tyreke Evans, un novato, jugaba la misma posición y se salía esta temporada.  Probablemente más preocupante para los Kings fuese el contrato que tenía Martin, del cual le quedaban al jugador unos 3 años por un total de aproximadamente 36 millones.

Ahora se especula que Martin fue traspasado principalmente por motivos económicos ya que a cambio de él, los Kings no recibieron el mismo valor en concepto de estadísticas por su ex estrella. El jugador más atractivo que consiguieron fue Carl Landry, un jugador interesante, pero no de la talla de Martin.  Lo que sí tenía Landry era un contrato muy económico en relación a su calidad como profesional.  De hecho, Bill Simons de ESPN cree que el contrato de Landry es el cuarto mejor de la NBA en términos de valor y rentabilidad (de los que no sean contratos de un año o de novatos).  Ryen Rusillo argumenta que este mismo acuerdo es el segundo mejor de la liga actualmente.

Todo esto muestra claramente que actualmente en la NBA lo económico tiene precedencia sobre lo deportivo en muchas instancias.  Es por eso que entendemos perfectamente a J.A. Adande, un analista de ESPN, cuando dice que, cuando hay un traspaso en la liga, lo primero que él mira o estudia no son las estadísticas de los jugadores, sino sus salarios para comparar jugadores y analizar la viabilidad y lógica de un intercambio propuesto.  Para él los transpaso ya no son divertidos para el público en general.  Dicha situación ha llegado a tantos extremos que no nos queda más que reirnos de todo, como se ha hecho en el sitio web de noticias falsas deportivas, Sports Pickle, que se ha inventado titulares como “Keith Van Horn traspasado a los Bucks” (Van Horn lleva unos años retirado, pero el hecho de que no tiene contrato le da mucho valor en este mundillo obsesionado con contratos y salarios) o “Al Contrato sólo le quedan meses de vida”, refiriéndose al tan cotizado contrato de McGrady que caduca al final de la temporada.

Volviendo al tema de los fans y sus reacciones, ellos son los grandes perdedores entre tanta complejidad económica.  Por supuesto, los aficionados de Cleveland y Dallas estarán contentísimos con sus nuevos fichajes.  Y seguramente los de Nueva York tendrán más esperanza con las crecientes posibilidades de que los Knicks fichen a una gran estrella este verano, pero a fin de cuentas todo tiene su riesgo y se trata un poco de una lotería.

Pero, ¿qué pasa con los fans de los equipos que han vendido a sus estrellas?  En una entrevista en el programa radiofónica de Scott Van Pelt de ESPN, Bill Simmons opina que la decisión de muchas franquicias de sacrificar lo deportivo por decisiones completamente económica es lamentable y escandalosa, y pregunta: ¿Qué recurso tienen los socios de los Wizards ahora?;  ¿Tendrán derecho a reclamar las cantidades que desembolsaron al comienzo de la temporada cuando la franquicia ofrecía un equipo lleno de estrellas, pero que ahora se ha convertido en un producto altamente inferior?

Más que un simple tema de gasto por parte del aficionado, la complejidad de los negocios dentro de la NBA deja al hombre común y corriente que sólo quiere divertirse con los partidos de su querido equipo, en un estado de perplejidad.  Entre tanto negocio y los impresionantes cálculos financieros, se va perdiendo el lado entretenido del deporte y el fan no tiene más remedio que cuestionar el futuro de la liga.  Y con la posible llegada de un cierre patronal en 2011 por el polémico CBA que hay que re-negociar, el futuro de la liga no huele exactamente a rosas.

Se ha publicado el nuevo ranking de Castrol y esta vez Lionel Messi encabeza la lista por encima de Cristiano Ronaldo, quien ocupa el segundo lugar después de haber liderado la clasificación el mes pasado.  El ascenso de Messi al primero puesto no debería sorprender ya que empezó el nuevo año de forma brillante.  Lo que sí resulta un poco extraño es la colocación de Fernando Torres en el tercer puesto.  Si bien es cierto que arrancó de manera notable la temporada, últimamente lleva mucho tiempo lesionado.  De hecho ha estado ausente en partidos del Premier desde finales de diciembre.

El salto dramático de Wayne Rooney al noveno puesto (desde número 25) subraya la temporada soberbia que está teniendo el inglés en Manchester United sin su ex compañero Ronaldo.

Tal y como están jugando Messi y Cristiano y sus respectivos equipos en la lucha emocionante por el título de liga, sospecho que estos dos astros internacionales serán los únicos candidatos reales para disputar el liderazgo Castrol esta temporada.

He publicado en mi blog del mismo nombre pero en inglés un artículo sobre los mejores futbolistas de la pasada década.  Seguramente muchos no coincidirán con algunas de mis elecciones, pero creo que mi metodología para concebir y plantear listas de los mejores jugadores es al menos novedosa o interesante.

El Poder Latino en la NBA

“Dame, dame, dame todo el power para que te demos en la madre,

give me, give me todo el poder so I can come around to joder.”

—-“Dame El Poder” de Molotov

Alfredo Berríos de ESPNdeportes.com publica semanalmente una divertida lista de los mejores jugadores de origen latino en la NBA, es decir los con raíces españolas o latinoamericanas…un verdadero ranking de los “Latin Lovers” o, mejor dicho, los Latinos mejor amados por los expertos.

Marc Gasol y Luis Scola

Los jugadores cambian de posición según su rendimiento durante el transcurso de la temporada, pero Pau Gasol ha estado casi exclusivamente en el puesto número uno desde que se recuperó de su lesión que le tuvo fuera de la cancha al comienzo de la temporada.  Por su parte, Marc Gasol ha figurado entre los mejores 4 o 5 durante toda la temporada y estuvo una semanas en el segundo puesto detrás de su hermano mayor hasta hace poco, cuando los Grizzlies encadenó varias derrotas consecutivas justo antes del Partido de las Estrellas.

Entre los mejores jugadores latinos de esta temporada, se cuenta con Al Horford de la República Dominicana, Nene Hilario y Anderson Varejao de Brasil y Luis Scola de Argentina.  Manu Ginobili se acerca al grupo de los 5 o 6 mejores, pero las lesiones y su bajo estado de forma en comparación con años anteriores lo alejan de la élite.  Carlos Delfino, también de Argentina, ha

Nene y Al Horford

sorprendido un poco esta temporada después de estar un año jugando en Europa y los españoles Jose Manuel Calderón y Rudy Fernández, dos jugadores que han rendido a niveles más altos en temporadas pasadas, están desde hace poco recuperados de lesiones y jugando con más regularidad.

Personalmente no preveo muchos cambios entre los 5 mejores de este año, pero será interesante observar los encantos numéricos de nuestro Latin Lovers durante esta segunda mitad de la temporada actual.

Gasol contra Gasol

Parte I: Fratricidio Deportivo o “Trash Talk” a la Americana

Fratricidio

Opción 1: Una conversación telefónica imaginada (pero seguramente no tan lejos de la verdad) entre Pau y Marc Gasol unos días antes del encuentro entre los Grizzlies y los Lakers en Memphis, el 1º de febrero:

Pau: Oye, peque, falta poco para nuestro partido.  ¿Quedaremos después para cenar, cierto?

Marc: Sí, reservaré y esta vez invito yo.

Pau: Estupendo…Y suerte esta semana.  Estáis en racha y jugando realmente bien, parece que todo está cuajando este año.  Si seguís así, igual llegáis a los playoffs.

Marc: Sí, tío, hay muy buen rollo entre todos y Zach Randoph ha sido un fichaje clave para complementar el talento joven que ya estaba del año pasado.  Por cierto, ¡enhorabuena por tu selección para los All-Star!  Te lo mereces de verdad.

Pau: Muchas gracias.  Qué pena que no te hayan elegido también porque estás teniendo una temporada espectacular, se nota cómo has elevado un montón tu nivel de juego.  De cualquier forma, estoy realmente orgulloso de ti.

Marc: Gracias, sí, me veo y me siento mucho mejor este año y lo estoy pasando genial.  Lo único que me preocupa ahora el equipo, tenemos que mejorar en algunas facetas si vamos a aspirar a los playoffs.

Pau: Bueno, peque, nos veremos en Memphis.  Y, por favor, ¡no me machaques!

Marc: Iba a decir lo mismo.  Hasta luego.

Opción 2: Una conversación telefónica imaginada (altamente ficticia pero mucho más interesante que la anterior) entre Pau y Marc Gasol unos días antes del encuentro entre los Grizzlies y los Lakers en Memphis, el 1º de febrero:

Pau: Oye, peque, falta poco para nuestro partido.  ¿Quedaremos después para cenar, cierto?

Marc: Sí, reservaré y esta vez invito yo.

Pau: Ya que os vamos a ganar, me parece apropiado que invites.

Marc: Bueno, bueno, si vas a estar en ese plan, digamos que el perdedor pague.

Pau: Insisto una vez más en que te tocará pagar.  Vamos, vosotros no estáis jugando nada mal últimamente, pero será otra cosa cuando lleguemos a Memphis y barramos el suelo con vuestras camisetas.

Marc: ¡Estás flipado! Kobe tendrá sus puntos pero lo tuyo será otra historia, un cuento de inmensa tristeza.  Estamos jugando gloriosamente bien en casa esta temporada y os vamos a dar una pequeña sorpresa…Por cierto, no es por meter cizaña y perdona que te lo diga con tanta franqueza (tal y cual y todo el follón), pero si no te has enterado, estoy jugando de puta madre y algunos dirían que me merezco estar en los All Stars en tu lugar.  Bueno, supongo que jugar en Los Angeles con Kobe y tantos medios de comunicación tiene sus ventajas.

Pau: Vamos a ver, es cierto que estás jugando muy bien este año, pero, por favor, no compares tu temporada con la mía, además mira bien los resultados de cada equipo.  ¡Sois los putos Grizzlies y somos una franquicia mítica!  ¿Por qué crees que quería marcharme de ahí?

Marc: Sí, tienes tu trofeo, pero parece que estás luciendo mejor precisamente por Kobe y el equipazo que tienes, no por méritos propios.  Si los equipos estuvieran al mismo nivel, no creo que todos digan que eres mejor que yo…mis números son iguales o mejores que los tuyos.

Pau: Ya veremos cómo juegas la próxima semana cuando te meta más de 20 puntos y 10 rebotes.

Marc: No te creas, más bien será al revés. Ya puedes hacerte idea de llevar tu tarjeta de crédito a la cena porque no vamos a perder.  Y te vendría bien llevar unos pañuelos desechables por la llorera que te vas a pegar cuando te des cuenta que el único Gasol de importancia en Memphis y la liga soy yo.

Nota: Claro que nos gusta ver el buen rollo entre nuestros ídolos, pero el pique competitivo también entretiene también…un poco de garra y ganas de ganar viene bien de vez en cuando.

Parte II: Un Cruce de Destinos

La victoria de los Memphis Grizzlies sobre los Lakers de Los Angeles el pasado 1º de febrero ha tenido gran transcendencia esta temporada por varios motivos.  Al nivel de equipo, el conjunto de la ciudad de los Blues dio un paso adicional en su progreso como equipo con una mezcla interesante de talentos prometedores (Gay, Mayo, Gasol) y un veterano renacido (Zack Randolph).  Segundo, el partido nos permitió reflexionar sobre el enfrentamiento entre los hermanos Gasol, dos jugadores objetos de un canje de jugadores histórico hace dos años y que sigue teniendo repercusiones importantes en toda la jerarquía de la liga.

Hermanos Gasol

En dicho partido, Marc no sólo se llevó la satisfacción de una victoria de equipo bien ganada, sino que  pudo superarle estadísticamente a su hermano mayor con 11 puntos, 13 rebotes y 3 tapones en comparación con los 10 puntos, 9 rebotes y 0 tapones de Pau.  Además, el hermano menor tuvo un +7 en el área estadística de +/-, diferencia de puntos entre los equipos cuando un jugador determinado está en la cancha, mientras Pau tuvo un impacto menos positivo en su equipo, generando un -7 cuando él estaba jugando.

Aunque la impresionante victoria de los Grizzlies representa sólo un pequeño paso en el desarrollo positivo del equipo esta temporada, el partido tuvo otro significado en cuanto al presente y futuro de la franquicia.  Esa noche marcó el segundo aniversario del histórico traspaso de Pau de los Grizzlies a Los Angeles a cambio de varios jugadores que ya no militan en los Grizzlies, pero que tenían contratos que se caducaban, así dejando espacio económico para el equipo para las próximas temporadas, y hermano Marc, quien todavía jugaba en España en aquel entonces y cuyos derechos como jugador pertenecían a los Lakers.

Fue aquel canje aparentemente tan desigualado que provocó que muchos directores deportivos de otros clubes se quejaran entre ellos, y que Gregg Popovich de los Spurs declarase públicamente: “Este traspaso debería poder ser estudiado y sancionado por un comité, al igual que todas las transacciones que no tienen sentido”.

Era una maniobra de negocios que tuvo un impacto inmediato en toda la NBA ya que colocaba a los Lakers, un buen pero no espectacular equipo hasta entonces, entre los 2 ó 3 mejores y que les permitió llegar con relativa facilidad a las Finales contra los Celtics de Boston.

Ahora, dos años después, la perspectiva sobre este trueque ha cambiado mucho, desde una que veía con relativa unanimidad la operación casi como un timo a favor de los Lakers, a una que ahora entiende mejor la lógica original detrás de la decisión y que ve los frutos reales para Memphis.

Siempre se ha entendido la transacción como una estrategia económica por parte de los Grizzlies ya que no sólo se deshacían de un contrato enorme de Pau, sino también asumían contratos de otros jugadores (Kwame Brown y Aaron McKie) que se caducaban en poco tiempo.  En otras palabras, los Grizzlies querían crear espacio de maniobra financiero para rehacer su plantilla en el corto plazo.  Desde fuera y a primera vista, no obstante, estos no eran condiciones suficientes para justificar este aparentemente desequilibrado acuerdo.

Otra razón detrás del trueque fue la de acumular posiciones de elección en el draft para conseguir jóvenes talentos que cobrasen menos que muchos veteranos de la liga.  Los Grizzlies recibieron directamente el derecho de los Lakers a elegir en la primera ronda del draft de 2008, con el cual seleccionaron a Darrell Arthur, un jugador de altura que ha estado lesionado este año, pero que se supone es un suplente importante.  También recibieron el puesto de los Lakers en la primera ronda del draft de este año 2010.

Según el blog de John Ireland de ESPN, una fuente suya que trabaja para los Grizzlies indica que los de Memphis consiguieron, aparte de Marc Gasol y las elecciones en el draft de los Lakers, enviar a Jarvis Crittendon, uno de los jugadores provenientes de Los Angeles, a los Wizards de Washington a cambio de su elección de primera ronda en el draft de 2010.  Y, con el dinero ahorrado de los contratos que se caducaron a finales de la temporada 2007-2008, pudieron fichar esta temporada a Zach Randolph, un jugador que gana más o menos lo que gana Pau y que está teniendo una temporada espectacular con un promedio de 20 puntos y 11 rebotes por partido.  En otras palabras, los Grizzlies obtuvieron Marc Gasol, Randolph, Darrell Arthur y 2 selecciones en el draft de 2010.

Claro que a corto plazo los Lakers se han beneficiado más del canje entre los dos equipos, habiendo ganado ya un campeonato con Pau y habiendo consolidado sus aspiraciones a otro título este año, pero poco a poco la diferencia abismal que se comentaba poco después de la transacción original se ha convertido en algo más equitativo y lógico.  Y el director deportivo del equipo, Chris Wallace, el objeto de una intensa crítica al principio, ahora sale oliendo más a rosas después de su baño inicial en otras sustancias.

Hasta el ácido e incrédulo Gregg Popovich ha reconocido desde entonces que Memphis “ha sacrificado a un gran jugador pero el canje ha beneficiado a la franquicia de cara al futuro.  Se ve que han hecho un buen trabajo.  Lo que ellos pensaban con vista al futuro ha dado sus frutos para ellos.”  (En inglés: “They gave up a great player but it helped them extend the franchise’s success into the future,” Popovich says now. “It’s shown that they’ve done a good job. Whatever they were thinking a couple of iterations ahead at the time has paid off for them.”)

Parte III: Gasol vs. Gasol

El futuro para los Grizzlies está compuesto en parte por Marc Gasol, un jugador que está mejorando con creces en sólo su segunda temporada en la liga.  Él, más que los otros elementos obtenidos en la transacción por su hermano, será el factor clave en descifrar si los Grizzlies hicieron lo correcto en deshacerse de Pau.  De momento, todo apunta a que Marc no hará que Memphis se arrepienta del canje histórico.

De hecho Marc está mostrando claros signos de seguir el camino de su hermano mayor y no sería ridículo argumentar que él se está aproximando al nivel de juego que su hermano manifestó durante sus primeros años en Memphis como la referencia de la franquicia.  Hasta una comparación de las estadísticas de ambos de esta temporada indica que la diferencia entre los dos no es tan notable.

Actualmente Pau lleva un promedio por partido de 17 puntos, 11 rebotes, 3,5 asistencias y 1,8 tapones con una efectividad en tiros de campo de 52% y en tiros libres de 81%.  Mientras tanto, Marc está rindiendo con un promedio de 15 puntos, 9,5 rebotes, 2,3 asistencias, 1,6 tapones y con porcentajes en casi 59% desde el campo y 70% desde la línea de tiros libres.

Para un análisis del desarrollo de Marc en relación a su hermano mayor podemos estudiar los números (en los gráficos a continuación) de los dos tanto en sus respectivas segundas temporadas en la NBA como a los 25 años, la edad actual de Marc.  Para ello, nos dirigimos a la página web Basketball-Reference.com, un sitio maravilloso para los adictos a la historia de la NBA y sus jugadores y que contiene un tesoro de cifras interesantísimas.

Números Generales (pincha sobre el gráfico para ampliarlo):


(G -Partidos; MP – Minutos Jugados; FG – Tiros de Campo Marcados; FGA – Intentos de Tiro de Campo; FT – Tiros Libres Metidos; FTA – Intentos de Tiro Libre; TRB – Rebotes Totales; STL – Robos; BLK – Tapones; TOV – Balones Perdidos; PF – Faltas Personales)

Como punto de referencia para el equipo durante sus años militando para los Grizzlies, Pau tiraba más desde el campo (FGA) y por tanto tenía un promedio de puntos por partido (PTS) más alto de lo que tiene Marc ahora.  Estudiado desde un punto de vista de eficiencia, Marc compite muy bien con su hermano mayor.  Por ejemplo el porcentaje de Marc en tiros de campo es superior a los porcentajes de Pau durante las dos temporadas analizadas y el porcentaje en tiros libres es más o menos igual.  Marc pierde el balón (TOV) con menos frecuencia que su hermano y roba (STL) más mientras los números para tapones (BLK) se aproximan en los dos casos.  La única diferencia notable a favor de Pau es el número de asistencias (AST) a la edad de 25 años.

Para una evaluación más detallada y profunda, nos referimos a unas estadísticas que miden, por ejemplo, la eficiencia de un jugador y su impacto relativo en su equipo.  Una vez más contamos con Basketball Reference para dichos números.

Números Avanzados (pincha sobre el gráphico para ampliarlo):

En relación a PER (Player Efficiency Rating), una estadística creada por John Hollinger de ESPN para medir el rendimiento de un jugador por minuto jugado, y que toma en cuenta tanto lo positivo (tiros metidos, asistencias, rebotes, tapones y balones robados) como lo negativo (tiros fallados, balones perdidos, faltas cometidas) que aporta un jugador durante su tiempo en la cancha, Marc está a la altura de Pau si comparamos sus segundas temporadas en la liga.

Mirando los números producidos a la edad de 25 años, Pau le supera a su hermano por casi 2 puntos de PER.  Existe casi la misma diferencia si estudiamos los números que ha producido Pau hasta ahora durante esta temporada.  Es difícil saber si Marc va a tener el mismo protagonismo ofensivo que tenía Pau con Memphis, pero las cifras nos indican que Marc está progresando de forma impresionante (un salto en casi 4 puntos PER desde su primera temporada a la actual) y es un jugador altamente eficiente con el balón cuando lo toca o lo defiende.

Otra estadística que mide la eficiencia de un jugador en la cancha es Offensive Rating (ORtg), que calcula el impacto que tiene un jugador en producir puntos para el lado ofensivo de su equipo.  Se llega a la cifra final con el cálculo del rendimiento del jugador multiplicado por 100 posesiones del balón.  Con respecto a este parámetro, Marc se muestra más productivo que Pau tanto durante sus respectivas 2ª temporada como a los 25 años.  Además, el ORtg de 123 de Marc supera al número actual (121) de Pau esta temporada.  Sería conveniente mencionar que Pau tuvo el mejor Offensive Rating en toda la NBA la temporada pasada para los campeones de la liga, así que se puede decir que actualmente dentro del sistema de los Lakers, él está jugando a un nivel altísimo.

Para Defensive Rating (DRtg), los puntos permitidos por cada 100 posesiones del balón del otro equipo, Marc está fácilmente a la par de Pau.

Si analizamos los demás números listados en el gráfico de arriba, Marc no tiene nada que envidiarle a su hermano mayor.  De hecho, en todas las categorías de porcentajes salvo la dedicada a asistencias, Marc está igual o rinde mejor que Pau.

Por supuesto, hay otros factores que influyen en el rendimiento de cada uno.  A de ejemplo, se puede argumentar que Marc goza de un mejor equipo de apoyo y talento que tenía Pau durante sus primeros años con los Grizzlies.  Además, los Grizzlies dependían más de Pau, lo cual está reflejado en una estadística como Usage Percentage (USG%), o el número de jugadas que pasan por manos del jugador cuando está en la cancha.  Fíjense como el porcentaje de Pau es muy superior al de Marc.  Al final, no es de sorprender que los indicadores de eficiencia ofensiva tiendan a bajar un poco con el aumento de tiros y posesiones de balón por partido.  En otras palabras ¿sería Marc tan eficiente e impresionante si fuera el punto de enfoque para las defensas de otros equipos?

Por último consideramos el indicador estadístico Win Shares (WS), que computa la contribución de un jugador al equipo en términos de partidos ganados.  También es la suma de Offensive (OWS) y Defensive (DWS) Win Shares.  Aunque el número final para un jugador depende en parte de las victorias que consiga su equipo en una temporada, nos da una idea de cuánta importancia relativa ha tenido dicho jugador dentro del conjunto.

En la segunda temporada de Pau, el catalán tuvo un WS de 8.5 para un equipo que ganó 28 partidos aquel año.  En otras palabras, fue responsable por casi 30% de los resultados positivos de Memphis.  En la temporada 2005-06, cuando Pau tenía 25 años, aportó un WS de 12 para un equipo de 49 victorias, así significando que su influencia relativa fue un poco menos de un cuarto de los partidos ganados.

Actualmente Marc tiene un WS de 6.6 para un equipo con 26 victorias cosechadas de momento, o sea, aproximadamente un 25% de los resultados positivos.  Además su WS es el más alto de su equipo, algo que caracterizaba a su hermano Pau cuando militaba en los Grizzlies, aunque el hermano mayor tenía un WS mucho más superior a los de sus compañeros, así mostrando que su peso relativo dentro del equipo era mucho mayor.

Kobe y Pau: Buena Onda Entre Ellos

Por supuesto las estadísticas a veces engañan o pueden no contar toda la verdad.  Por eso viene bien contar con perspectivas más bien subjetivas para mejorar nuestro análisis de algo o alguien.  Por ejemplo, Pau ha encajado muy bien en los Lakers debido a su personalidad y su muy buena relación con Kobe Bryant, un jugador que sabe la importancia de tener compañeros de gran apoyo para llegar a la cima de la competición.   Además la inteligencia de Pau como jugador le ha dado mucho éxito en el sistema ofensivo particular (el Triángulo) de Phil Jackson y los Lakers.  Sin lugar a duda, Pau representa una pieza fundamental para los Lakers actualmente.

Por el lado negativo, Pau se ha ganado una reputación de ser un poco blando tanto en momentos decisivos durante la temporada, como cuando se enfrenta a ju,ores de su altura pero más físicos en su estilo de juego.  Charley Rosen, un comentarista para Foxsports.com y admirador de Pau, especialmente como jugador inteligente y elemento clave en los Lakers, le ha tachado en años anteriores con el  calificativo de blando, comentando que ojalá que Pau mostrase la misma garra con la que juega en la Selección de España en los partidos importantes de la NBA.  Por supuesto, se refería principalmente al Pau de Memphis cuando su equipo no estaba entre los peores de la Conferencia Oeste o salió de forma rápida (sin haber ganado ningún partido) de los Playoffs.

Esta misma versión de Gasol fue el que acabó ligeramente mal con los aficionados de Memphis, quienes se habían cansado de él, creyendo que el español no era la pieza angular para reconstruir la franquicia y que le faltaba el liderazgo necesario para cambiar la mentalidad perdedora del equipo.  Pues, no es de extrañar que Pau se haya adaptado tan bien en Los Ángeles donde ya existe un líder de facto en forma de Kobe Bryant, un jugador que asume sin pensarlo dos veces todo el peso de ser un astro de la liga.  Es decir, Pau se siente sumamente cómodo en su papel de jugador polifacético que no es el enfoque de todo el equipo.  Es por eso que, por mucho que haga Pau en términos de números y contribuciones al equipo, siempre va a ser un jugador estrella, pero de segundo plano.   Ric Bucher, un comentarista para ESPN, argumentó en un podcast NBA Today (el 20 de enero) que Pau nunca va a llegar a ser el MVP de su equipo en Los Ángeles puesto que no aguanta bien que Phil Jackson le machaque para retarle y hacer que sea aún mejor jugador que lo es actualmente.  Es demasiado sensible.

Marc, en cambio, se ha ganado los elogios de muchos expertos en la liga y es considerado uno de los jugadores menos apreciados y más rentables en términos de precio-calidad de juego.  Ryen Russillo del podcast NBA Today dijo hace poco (el 12 de febrero) que el contrato actual de Marc (está en el segundo año de un contrato de 3 años que le paga un poco más de 3 millones de dólares anuales) era el mejor de la liga en términos económicos ya que aportaba mucho por poco dinero.  Aparte de los números impresionantes que tiene, Marc juega con fuerza, garra y emoción, cualidades que le faltaban a Pau muchas veces en Memphis.  En términos generales, muchos coinciden que su progreso como jugador es un factor importante en la mejora del equipo esta temporada y que su futuro promete mucho.

En conclusión, puede que Pau sea el mejor talento de los dos y que tenga mejores estadísticas en términos brutos que Marc, pero el hermano menor está mostrando que su evolución como jugador no está tan lejos de la de Pau cuando empezó en la liga.  Se puede decir incluso que hay ciertos indicadores numéricos que muestran que Marc puede superarle a Pau en algunas facetas de juego.  Con esta progresión en sólo un año y medio en la liga, Marc ha ayudado a que muchos cambien de opinión sobre los Grizzlies y sobre el canje famoso que hace dos años cruzó el destino de dos hermanos españoles en la NBA.

El Cine Ilusorio de Guti

Guti y su taconazo maravilloso

Con el gran “taconazo”, o “Tacón de Dios” como dicen algunos, y el gran rendimiento de Guti ante el Deportivo La Coruña, es difícil no admirar las dotes futbolísticas de este jugador y recordar una larga carrera llena de varios momentos francamente brillantes.  Pero que lo consideremos un verdadero genio y que lo estemos convocando ya para la Selección Española para el Mundial de Sudáfrica representa un camino ilusorio por tierras cinematográficas fabricado por las imaginaciones colectivas que claramente olvidan los hechos relevantes del pasado.  Es decir, se está construyendo una vez más un guión de Hollywood con final feliz, pero sin construir un argumento creíble y sustancial que nos pueda llevar a creer la historia en su totalidad.

Guti siempre ha sido un futbolista capaz de grandes genialidades y de asombrar al observador con su visión, creatividad y pase.  A pesar de no ser un titular indiscutible durante su larga carrera con el Real Madrid, muchos han sabido durante mucho tiempo que él era capaz de hacer un juego verdaderamente bonito. Cuando a  David Beckham le preguntaron quiénes eran los jugadores que más le impresionaron cuando el inglés se incorporó en el club merengue, señaló a Guti como un jugador tremendamente talentoso, lo cual le sorprendía un poco a Beckham dado que se trataba de un jugador no tan conocido fuera de España y que jugaba entre galácticos míticos como Zidane, Figo y Ronaldo.  Para no decepcionar, Guti tuvo unos momentos decisivos para el equipo como relevo importante del mediocampo durantes los años galácticos y fue una pieza importante en la temporada 2006-2007 cuando Beckham por fin ganó La Liga como merengue.

Pero, mientras algunos quieren regalarle piropos como “genio” y otros reclaman que sea un candidato serio para la Selección durante el verano de 2010, es sumamente importante que recordemos los términos y conceptos que se le asocian al Madrilista Gutiérrez.  Palabras como “suplente importante” y “pieza de apoyo” son las que mejor caracterizan el papel que ha tenido Guti en el Real Madrid durante su carrera.  Claro, ha tenido momentos especialmente fantásticos para el equipo, pero es realmente difícil recordar una continuidad de este alto nivel de juego durante una temporada completa o dos.

Primero, Guti tiende a lesionarse casi una vez de manera significativa cada temporada, lo cual significa que es casi imposible contar con él para crear una cohesión y visión estratégica de equipo de largo plazo.  En segundo lugar, y probablemente el factor más influyente, se ha cuestionado en numerosas instancias su actitud hacia el equipo y su carácter en general.

Por un lado, pese a sus momentos geniales en el campo, Guti es considerado por muchos un talento inaprovechado, una persona que nunca ha trabajado por mejorar y refinar sus dotes naturales.  No transmite la misma actitud hacia el trabajo como Beckham o Raul, verdaderos luchadores dentro del terreno.

Por el otro, no sería injusto decir que Guti, debido a su personalidad, es considerado un posible impedimento para la creación de una cohesión armónica dentro del vestuario.  No es por nada que muchos entrenadores, tanto de Real Madrid como de la Selección nacional, hayan optado por no hacerle una pieza fundamental en la formación del equipo.  Según cuentan, sufre un poco de un exceso de egoísmo, es decir, es una especie de “prima donna”, una persona que vela más por sus intereses y se preocupa más por su imagen como estrella que por el bienestar del colectivo.

Robert Downey Jr. en Comisaría

Siguiendo la metáfora del mundo cinematográfico Hollywoodense, se podría decir que Guti tiene en parte algo en común con Robert Downey Jr., un actor de gran talento que estuvo durante parte de su carrera lejos de llegar a la grandeza por sus debilidades personales (manifestadas en el uso de la droga y en la provocación del escándalo).  Claro que Guti nunca ha tenido problemas con la policía o la droga, pero sus debilidades en forma de lesiones y de su vida estilo prensa rosa fuera de la cancha, seguramente han impedido que realce su potencial como una referencia a un nivel más global.

Edward Norton en una escena de Hulk

O, quizá una comparativa con Edward Norton es más apropiada, ya que el estadounidense representa un actor que puede aportar mucha intensidad y genialidad a una película, pero que también es conocido por chocar con el equipo de producción y rodaje por su carácter.  El carácter fuerte no quita que Norton sea cotizado por otros productores y directores y tampoco evita que Guti sea deseado por equipos importantes en Italia y Inglaterra, pero sí influye en el ambiente que se crea una vez que una estrella de este perfil se incorpora al equipo.

Bandidas con Penélope Cruz

Otra opción es que Guti sea como Penélope Cruz, una persona de gran atractivo físico y de cierto glamour que de vez en cuando luce a lo grande cuando se le rodean condiciones idílicas filmográicas (obras de Almodóvar, Woody Allen, Amenábar), pero que también ha tenido una racha para olivar, habiendo participado en algunas películas de pena.  En otras palabras, nos referimos a los llamativos altibajos profesionales que caracterizan el arte de la Pé y el juego de Guti.  También se trata de profesionales sobrevalorados por los medios de comunicación.

Phil Ball de ESPN Soccernet también habla en términos cinematográficos de Guti cuando compara el “taconazo” contra el  Deportivo con una escena de la película Buscando a Eric de Ken Loach, un largometraje ficticio que plantea una historia de un cartero británico y depresivo que se imagina un encuentro con su ídolo, Eric Cantona, ex de Manchester United.  Para Ball, el comentario de Eric que su momento más dulce dentro del campo no era un gol marcado por él mismo, sino uno asistido por él a través de un bonito pase, muestra que a veces tomar el camino de más riesgo, en este caso un pase de alta dificultad en vez de tirar a puerta, produce más satisfacción personal que la opción más fácil.  En el caso de Guti, una acción arriesgada realizada con éxito puede cambiar su imagen de forma positiva de cara a terceros, al menos temporalmente.

Y el lavado de imagen para Guti no es de menospreciar dada su reputación como talento desaprovechado y paria dentro del contexto de la Selección.  No olvidemos que esta misma temporada estaba hablando públicamente de marcharse a ligas extranjeras e incluso de ir a retirarse a Bangkok.

Pero, por muy positivo que sea ese “lifting” de reputación futbolística para Guti y para el aficionado merengue en general, no es motivo para justificar la presencia del jugador en la Roja, ni mucho menos el calificativo de “genio”.  La Selección ya ha mostrado que goza de un exceso de genios, todos los cuales son más jóvenes que Guti, menos propensos a la lesión y más capaces de adaptarse a la filosofía y al concepto de unidad que el equipo nacional lleva empleando y perfeccionando durante su impresionante racha de éxito.  Como dice Bernd Schuster, convocar a Guti para el Mundial de Sudafrica “sería una barbaridad”.

Zidane: A 21st Century Portrait

A fin de cuentas, la falta de regularidad en el juego de Guti y su reputación como desperdicio parcial de talento nos obligan a cuestionar el reciente reclamo popular a su favor.  Si bien es cierto que el “taconazo” quedará grabado en nuestra memoria durante mucho tiempo y nos ayudará a ver a Guti de una manera más positiva, no es suficiente para montar una película.  Sólo tenemos material suficiente para un modesto cortometraje o una guapa compilación de imágenes deportivas (unos “highlights”).  Dejemos el cine de larga duración para gente de la talla de Zidane (véase trailer aquí), Maradona e incluso Cantona.

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